Con la cabeza bien alta

El Ilicitano luchó hasta el final por conseguir un puesto en los ‘play-off’ de ascenso. Su esfuerzo merece ser digno de mención.

0
1039
Fotografías: Juan Monzón / Franjiverdes.com

OPINIÓN. El Ilicitano no ha podido llegar a su objetivo de meterse en los ‘play-off’ de ascenso a 2ªB. A falta de sólo una jornada, los chicos no han podido meterse, pese a realizar unos números de escándalo.

En esta segunda vuelta, el equipo ha sumado 43 puntos. Algo increíble cuando lo comparamos con los 25 puntos de la primera vuelta. Pero además, el equipo ganó mucho en defensa. Tan sólo 11 goles encajados desde enero del 2017.

Son números que quiero destacar porque estamos ante un equipo filial, con todos los inconvenientes que ello tiene. De siempre, un filial tiene jugadores jóvenes y con menos experiencia. Chavales que están para aprender y cometen bastantes errores. Porque es así como van aprendiendo.

Mucho mérito tienen estos chicos para que no les marquen tantos goles y realizar un gran trabajo en defensa de grupo. Porque no es sólo los centrales Kike, Primi y Mauro, que han realizado una gran labor. Es también David, el portero, es también los laterales Brani, Óscar, Xavi y Perujo, es también los medios como Samba, Kilian, Javi Llor, Caballero y Lamine.

Es también gracias al increíble cambio de Leomar Pinto en recuperación de posición. Es también esa presión que ejerce Ismael César cuando sale. Es también ese esfuerzo de Sory Kaba para tapar la salida de balón del rival. O la insistencia de Alberto Rubio o Pedro Montero de no dar un balón por perdido.

Además, estos chicos han tenido el apoyo de sus compañeros que se han quedado en las gradas. En numerosos partidos he visto a Álex Heredia, Ismael Heredia y Habibe apoyando al equipo. Sufriendo al igual que nosotros, celebrando los goles como nosotros y fastidiados cuando no salen las cosas bien. Sabemos muy bien cómo se sienten, y no es fácil estar ahí.

Como nos dijo el entrenador en su día, “este equipo pudo tirar la toalla en enero, y no lo hizo”. Así es, no lo hizo. Luchó hasta el final mientras hubieran posibilidades. Luchó con todo, y lo sé yo que llevo haciendo números desde febrero. Manteniendo la esperanza de lograr dicho objetivo.

Porque hablar de este equipo cuando las cosas van bien, es muy fácil. Porque decir hace tres semanas que los chavales lo pueden lograr, también es fácil. Lo difícil es creer en ellos en octubre o en noviembre. Porque en esas fechas, las cosas no iban bien.

Nosotros éramos de los pocos que hablábamos del filial, y de los que apostamos por los chavales para llegar al ‘play-off’. ¿Confianza ciega? no, es que cada partido que veías, los chicos se dejaban la piel.

Ese partido contra el Borriol con nueve jugadores, aquel gol de Javi Llor en Almoradí casi en el pitido final. El empate en el Díez Iborra contra un Olímpic de Xàtiva que nadie le podía toser en la primera vuelta. Ese gol en Los Arcos de Orihuela de Molina. Aquel partido contra el Ontinyent donde se tuvieron muchas ocasiones, y se perdió por la mínima en una contra rival. El empate en el Nelson Mandela donde Buba fue coreado por la grada. En ningún momento veías al equipo que bajaba los brazos.

Por supuesto, se cometían muchos fallos, las victorias no llegaban y había que salir de ese “pozo”. Pero yo sabía que iban a salir, porque veía esa ganas de mejorar en el terreno de juego. Veía en los entrenamientos cómo lo daban todo por querer más y llegar más lejos.

Lo fácil hubiera sido rendirse y conformarse con quedar en mitad de tabla. No aspirar a más, no luchar por quedar más arriba. No fue así, ese espíritu de lucha que yo veía en noviembre seguía latiendo. Esa llama no se había apagado, y han logrado realizar una segunda vuelta brutal.

Yo quiero decirles que pueden levantar bien alta su cabeza. Han competido, han luchado y lo han dado todo. La losa de la primera vuelta era muy pesada, y aun así, han llegado con opciones hasta el final. Ningún otro equipo del grupo tenía esa carga, y ellos supieron cómo levantarla sobre sus hombros.

Ellos han crecido, han crecido como jugadores y como profesionales. Han sabido ser competitivos, han sabido no dejarse llevar por la desesperación o por el derrotismo. Supieron aguantar los golpes y seguir avanzando. Es así como se logran grandes victorias de cara al futuro.

El equipo creció desde atrás, todo ello gracias a los jugadores y al cuerpo técnico. Gracias a Vicente Parras, a Manuel Sempere, a Paco Herrero y a todos los que ayudan a los chavales. Habéis conseguido que sean más profesionales y que sepan competir. Llegar hasta el final y luchar por ello. Una valiosa lección que les servirá para el futuro.

No hay comentarios

Dejar respuesta