Cuando el corazón es más fuerte que el dinero

Nino y Rafa son dos leyendas del deporte que han aceptado ganar menos dinero para seguir defendiendo nuestro escudo

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Fotografía: Edición propia con imágenes de laliga.es y elchecf.es

Que el dinero mueve el mundo es algo que todos sabemos. Y más en los últimos años. El fútbol no es la excepción, y se ‘trafica’ con jugadores vendiéndolos por unos cuantos billetes. Bueno, eso de unos cuantos es un decir, puesto que hoy se pagan auténticas barbaridades por cualquier futbolista.

Por eso, cuando el Elche CF descendió a Segunda B, estaba claro lo que iba a pasar: los jugadores se iban a marchar a la llegada el mejor postor. Lo peor no fue eso, sino que nadie dijo nada. Descienden a Segunda B después de casi 20 años y no escuchamos una disculpa de casi ningún jugador. Pero bueno, no quería hablar de eso en este artículo.

Quería hablar de la excepción, de cuando el corazón es más fuerte que el bolsillo. De cuando rechazas un sueldo mayor con tal de seguir en un sitio en el que estás cómodo, en el que te sientes bien contigo mismo, en el que te sientes querido. De cuando prefieres ganar menos pero poder seguir llevando la camiseta de tu equipo y su escudo sobre el corazón.

Esta semana hemos vivido dos situaciones de este caso, que no suele ser muy habitual. Uno juega al fútbol once, otro lo hace sobre el parquet del fútbol sala. Pero ambos tienen algo en común: el sentimiento franjiverde. Y ambos son dos leyendas en lo suyo.

Por una parte, Nino sumará su décima campaña como franjiverde, después de vestir la franjiverde en diferentes temporadas. Ahora, con el descenso del equipo, podía haber seguido jugando en la categoría de plata con ofertas como las del Tenerife. No obstante, asume su responsabilidad tras el descenso, y se queda con el Elche en Segunda B para intentar ascender.

El otro caso es paralelo al anterior. Rafa Fernández es una leyenda del fútbol sala nacional y mundial, que llegó a Elche el verano pasado. Tras una campaña en el Elche CF Sala y quedarse a las puertas del ascenso a Primera, Rafa veía complicado seguir. El club entero perdía presupuesto y por tanto también la sección del fútbol sala. Además, tenía ofertas de Primera como por ejemplo la del Levante, equipo de su ciudad natal y donde comenzó su andadura en el fútbol sala. A pesar de ello, ha aceptado una rebaja del sueldo para seguir en nuestra ciudad, donde asegura estar ‘como en casa’.

Nino y Rafa, dos futbolistas que jugarán con el sentimiento, con el amor a unos colores. Ambos han decidido dejar de ganar más dinero por seguir defendiendo la elástica franjiverde. Esto pasa pocas veces, pero cuando pasa, nos sentimos orgullosos de ellos, agradecidos y aliviados por atisbar un haz de luz entre toda la oscuridad que representa el fútbol moderno de hoy en día. El fútbol sigue siendo sentimiento, al menos para algunos.

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