Una primera vuelta en el Infierno

Repasamos la mitad de competición del Ilicitano, donde han tenido que luchar para salir de la zona de descenso tras 20 jornadas.

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Fotografía: Andrea Palazón / Franjiverdes.com

Esta primera vuelta del Ilicitano sin duda es para el olvido. Tanto por cifras como por sensaciones. El filial ha quedado en la decimoséptima posición, marcando el corte con la zona de descenso.

Un total de 19 puntos repartidos en cuatro victorias, siete empates y nueve derrotas. Cifras que deben mejorar los chavales, pero haciendo hincapié en los partidos de casa.

Luchar por el ascenso este año iba a ser casi imposible con un equipo totalmente nuevo, con muchos jugadores haciendo su debut en Tercera División. El objetivo iba a ser la permanencia, pero no está siendo tan fácil como esperaba el club.

Los partidos más dolorosos han sido los disputados en el Díez Iborra. Se han dejado escapar muchos puntos como locales, lo cual ha dejado el Ilicitano en los puestos más bajos.

Los empates contra el Torre Levante, el Novelda y el Recambios Colón. Partidos donde, al menos, uno de ellos tendría que haberse ganado. La derrota en la primera jornada ante el Castellón, o contra el Orihuela, son situaciones que pueden estar dentro de lo posible.

Pero la derrota ante el Buñol fue de esas que nunca se olvidan. No por el resultado en sí, sino por lo caótico que fue el equipo. Tras el gol que marcaron, no hubo una idea clara de lo que se tenía que hacer. Un total de 15 puntos perdidos como locales.

Un equipo sin rumbo, sin un camino que seguir. Atrapado en el Infierno de la clasificación, buscando la manera de salir y poder salvarse.

Por suerte, la situación ahora ha mejorado. Se sigue luchando por la permanencia, pero ahora vemos a un equipo que ha decidido luchar contra sus propios demonios. Donde antes veíamos miedo y confusión, ahora podemos ver valentía y determinación.

También es cierto que jugar en el Martínez Valero les está ayudando mucho a estos jugadores. Un campo amplio para aprovechar sus virtudes. Su velocidad y juego por las bandas son letales en estas circunstancias.

Sin embargo, es curioso que los partidos ante La Nucía y Eldense como visitantes es donde hemos visto una versión mejorada del Ilicitano. Es verdad que no se consiguió ningún punto en estos dos partidos, pero si se logra trasladar esta versión al Martínez Valero, no habrá equipo que consiga puntuar en la fortaleza franjiverde.

El final del 2017 les ha dado un respiro a estos chicos que luchan sin descanso para lograr su objetivo. Pero el próximo año deben dar más. David Bascuñana les está mostrando el camino, pero deben recorrerlo todos juntos.

El Ilicitano no se va a salvar sólo por el trabajo defensivo de Samba, los goles de Jero, el desborque de Vázquez, la sangre fría de Molina, los disparos de Ismael o los centros de Óscar o Rubén.

No, se tiene que salvar por el trabajo de todos. Por todo lo citado antes, sumado al esfuerzo de Jony, la tenacidad de Ramón y Edu, la experiencia de Fran, la lucha incansable de Kofi, la confianza de Pablo en sus pases, las ayudas de Kiko por la izquierda, la calidad de Ibrahim y la mirada estratégica de Juanma.

Todo sumado, todos juntos. La primera vuelta ya ha terminado. Ya pertenece al pasado. Ahora toca mirar hacia el el futuro, hacia el 2018. Toca mejorar en esta segunda vuelta.

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